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miércoles, 17 de marzo de 2010

Caracas sin azules


Cuando veo esta imagen tan querida de mi cerro, enmarcada por los chaguaramos del Parque del Este, no puedo dejar de preguntarme si regresarán alguna vez los cielos azules a mi ciudad.

Ya son casi dos meses desde que la calina o calima (¿cuál será el verdadero nombre?) se ha apoderado de nuestros espacios, nuestra mirada y nuestros pulmones. Esa extraña neblina que engaña la vista y contribuye a multiplicar los dígitos de la temperatura se impone ante al desconcierto de los caraqueños.

Familias enteras huyen durante los fines de semana hacia la costa, hacia ese frente marítimo de la ciudad que es el litoral guaireño, para disfrutar por un par de días de una atmósfera limpia y luminosa. Al regreso, los domingos en la tarde, el encanto se rompe y vuelven a sentir la opresión de una ciudad detenida en el tiempo. Casi no hay viento, en ocasiones se hace imposible distinguir algo más allá de los cien metros, vivimos en una nube artificial que nos arropa.

¿Hasta cuándo?

domingo, 27 de enero de 2008

Jaime, no es más que un hasta luego



Así tal como dice Héctor en su blog y como dice la canción. El viernes pasado decidiste precedernos en esa excursión final, la definitiva y muy probablemente también llena de aventuras, a la que todos estamos destinados.

Cómo extrañaré tu grata charla, tus comentarios eruditos y amenos sobre temas que iban de lo humano a lo divino, la picardía de tus palabras, pero sobre todo, tu sonrisa.

En esta foto estamos tu hermana Paz, tú y yo, en la puerta de la posada El Buen Jesús, en el hermoso pueblo de Los Nevados, en la excursión del CEC en 2005.

Si existe ese más allá en el que no creías, quiero imaginarte rodeado de la naturaleza que tanto amaste y recorriste con pasión de montañero: los Andes venezolanos, el Camino de Santiago, los llanos, el Roraima, y un Ávila siempre verde y primaveral.

¡Hasta luego, compañero!

martes, 8 de enero de 2008

Domingo de Reyes en el Pico Oriental








Esta es una de esas excursiones típicas del CEC que nadie se debe perder.

El primer domingo del año –que en el 2008 cayó Día de Reyes- siempre subimos al Pico Oriental. La idea es conmemorar el primer ascenso serio, verificado e histórico a la Silla de Caracas, efectuado en similar fecha allá por el año 1.800 y que tuvo como protagonistas a Alexander Von Humboldt y Aimeé Bonpland.

En aquella época fue toda una hazaña y hoy... bueno, hoy es una simple excursión que de todos modos requiere resistencia física y entusiasmo para un ascenso constante de aproximadamente 4 horitas. Con la grata compañía de los panas del CEC se hicieron cortas.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Almuerzo Navideño del CEC







Otra vez fue en Galipán el tradicional almuerzo navideño del Centro Excursionista Caracas (CEC). En esta ocasión, el restaurante elegido: Horno, Leña y Pan, con una vista envidiable de los cultivos de la zona, que a ratos las nubes se empeñaban en ocultarnos.

Veteranos y jóvenes, caras nuevas y otras más experimentadas se dejaron ver y sentir. Un grupo de aproximadamente 50 excursionistas con muchos kilómetros de bagaje en las montañas venezolanas (y unas cuantas del exterior) nos dimos cita en el Ávila, pero esta vez no con ánimo deportivo, sino con el objetivo de compartir y disfrutar de un excelente menú navideño, abundantemente regado por sangría y vinos diversos.

En el almuerzo hubo muchas razones para brindar: el éxito de las excursiones del año 2007, el próximo viaje a los volcanes de México y la elección de la nueva junta directiva, donde repite el veterano Hans como presidente, Héctor es el nuevo Vice, Maria Eugenia se estrena como directora de Relaciones Públicas y Manuel fue elegido por aclamación director de Excursiones. También se realizó el tradicional Concurso de Fotografía.

Se comió, se bebió, se cantó; alguien hasta se lanzó a declamar atrevidos versos, fue una tarde inolvidable con el telón de fondo del Mar Caribe. Cerca del ocaso, la neblina se fue despejando para dejarnos ver en el horizonte el Picacho de Galipán: la mejor de las despedidas.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Sabas Nieves-Silla de Caracas


Diario del camino: 16-09-07

Salimos como las 8 de la mañana desde Sabas Nieves para dirigirnos a la Silla de Caracas; una excursión regular, de unas tres horas de ascenso y similar número de horas para bajar. El día prometía sol y cumplió. Afortunadamente, los bosques de No Te Apures nos protegieron de sus rayos.

Subimos en alegre manada, unos 20 excursionistas; no elegimos capitán, reinó la informalidad. Poco a poco formamos pequeños grupos, según nuestro grado de entrenamiento, afinidad y ritmo de caminata. La conversa giró en torno a diferentes tópicos intrascendentes. Llegamos al Banquito en una hora y desde allí a No Te Apures caminamos los acostumbrados 20 minutos. En este punto descansamos un rato. Alguien recordó a una amiga enferma y ahora surgieron de manera espontánea los comentarios sobre la fragilidad de la vida –nuestra propia fragilidad- y la necesidad de vivir cada instante al máximo. Alguien dijo: “Vivir el presente”. Parece un cliché más.

Para tomar unas fotos me aparto del grupo y me adelanto un poco. La belleza y los colores de las flores me sorprenden en este camino que he transitado tantas veces. Siento que un manto verde me rodea, estoy consciente de la pureza del aire que respiro, adivino de cerca la neblina y me dejo envolver por ella. El viento y el frío erizan mi piel. Estoy cerca de la cumbre. El cielo se abre nuevamente y un rayo de sol me alcanza.

El Avila me arropa y vivo el momento.