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domingo, 20 de abril de 2008

Noche de novela





Llegar a casa de nuestra amiga Mercedes Zapata y su esposo John en las afueras de Caracas fue toda una odisea, pero valió la pena desafiar el tráfico inclemente de una noche de viernes en una cola que me recordaba por momentos el cuento de Cortázar: “La Autopista del Sur”.

Nuestro esfuerzo se vio recompensado por la sabrosa comida antioqueña con que nos obsequiaron los amables anfitriones Mercedes y John, quienes constituyen el verdadero ejemplo de la integración colombo-venezolana.

La velada literaria fue capaz de atenuar el más fuerte guayabo laboral y nos hizo olvidar el estrés de la semana, bajo el embrujo de la luna llena que iluminaba el lago de Miriam y las canciones de la inolvidable Edith Piaf, el jazz de Louis Armstrong y el bossa nova de Vinicius de Moraes.

¡Gracias, Mercedes! ¡Que se repita!

En las fotos:
El profe Santaella con sus alumnos del Taller de Novela, Miriam y Viviana en amena conversa y Luis Guillermo y yo.

jueves, 20 de marzo de 2008

Edith y Marion se funden en La Vie en Rose



Si uno quiere saber por qué Marion Cotillard ganó el Oscar, el Bafta, el César y el Globo de Oro por su interpretación como Edith Piaf, basta ver unas cuantas escenas de la película: “La Vie en Rose”.

La Cotillard supo encarnar el alma torturada de la más famosa cantante francesa de todos los tiempos. Fue un gran reto para esta joven de 32 años. Y lo logra a la perfección. Desde el principio del film uno se olvida que está viendo a una actriz interpretando a otra gran artista. El espectador no sabe si la que canta y sufre en pantalla es más real y humana que la misma diva, a la que nuestra generación solo conoce como referencia, como el icono de una época y un sentir muy particular de Francia. Edith Piaf fue la cantante-objeto-símbolo de intelectuales y artistas, así como del pueblo llano y logró imponerse en el mundo como el estandarte de la vida bohemia parisina.

En el film uno descubre y disfruta la vida y canciones de la diva y se asombra con la caracterización de Marion Cotillard desde la adolescente cantante-mendiga, pasando por la mujer enamorada y a ratos feliz hasta la enferma terminal que acusa el deterioro físico de una vida extrema entre las privaciones y los excesos. Todo en la vida de Edith Piaf fue intenso: su infancia, sus amores, su dependencia de las drogas, su extraordinario talento. Y la película es fiel a esta realidad.

Por su parte, Marion Cotillard proviene de una familia de artistas, ya había ganado en el año 2005 el César (equivalente al Oscar en su país) por su actuación en Largo Domingo de Noviazgo.

La Vie en Rose está dirigida por Olivier Dahan. En el reparto también actúan Silvie Testud, Pascal Greggory y Gerard Depardieu.

Una película imperdible.

lunes, 17 de marzo de 2008

Eva, la resignada


La foto que dio la vuelta al mundo la semana pasada es por demás reveladora. El gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, dimite públicamente luego de comprobarse sus estrechos y continuos vínculos con un servicio de prostitución. Spitzer está acompañado por su esposa Silda y es ella quien ocupa mi atención.

Como le tocó a Hillary Clinton hace algunos años, ahora es Silda quien esconde la vergüenza, el rencor y la rabia para “apoyar” a su esposo, padre de sus tres hijas y otrora modelo de rectitud.

Silda baja los ojos y desvía la mirada. Seguramente nunca imaginó ser protagonista de semejante y dolorosa exposición pública de su vida privada.

Por su parte, el gobernador aprieta los labios en un gesto tan ambiguo que bien pudiera significar: “Ooops!, me cacharon!” o ... un verdadero arrepentimiento.

La diferencia con el caso de los Clinton es evidente. Hillary de seguro tragó grueso y pensó en capitalizar el suceso para su futura carrera política. Lo más probable es que Silda nunca haya ambicionado dirigir los destinos de su poderosa nación. Sus anhelos han sido más bien modestos: ser la esposa ejemplar y madre abnegada de las hijas del gobernador. Por eso, el dejo de desconsolada tristeza que la toma por sorpresa. Por eso, la decisión de pasar el trago amargo porque era lo que se esperaba de ella.

Esta foto y el hecho en sí de la renuncia de Spitzer sugieren otras interrogantes que se multiplican según los diferentes puntos de vista.

¿Qué hubiera pasado si el caso hubiese sido al revés y Silda hubiese sido sorprendida en los brazos de un chulo? ¿Su esposo la hubiera apoyado públicamente? ¿Que la doña se resigne y ponga la otra mejilla es el mejor ejemplo para las tres hijas del matrimonio en trance de naufragio? ¿Es también ejemplo para la sociedad? ¿El deber se impone sobre la autoestima y el honor?

Silda mira hacia un lado, suspira y se resigna. Es, sin duda, lo que todos esperan de ella. Quizás Silda recuerde –en el improbable caso en que la hubiera escuchado alguna vez- una estrofa de la Samba da Bencao (Samba de la Bendición) del poeta brasilero Vinicius De Moraes. Dice así:

“Uma mulher tem que ter qualquer coisa além da beleza
“Una mujer tiene que tener cualquier cosa además de belleza

Qualquer coisa de triste, qualquer coisa que chora
Cualquier cosa de triste, cualquier cosa que llora

Qualquer coisa que sente saudade
Cualquier cosa que siente nostalgia

Um molejo de amor machucado,
Un balanceo de amor herido

Uma beleza que vem da tristeza de se saber mulher,
Una belleza que viene de la tristeza de saberse mujer,

Feita apenas para amar, para sofrer pelo seu amor
Hecha apenas para amar, para sufrir por su amor

E para ser só perdão”
y para ser sólo perdón”

Esa estrofa de esta samba, como toda la obra de Vinicius, es hermosa, pero creo que nunca ha sido cuestionada. Ese destino de dolor, sufrimiento y resignación no me cuadra, no me termina de convencer. Si las mujeres hubiéramos nacido para sufrir no sólo tendríamos inmunidad ante el dolor sino quizás, menos corazón y más indiferencia.

Todos esos rencores mal disimulados desembocan irremediablemente en enfermedades, depresiones, insomnios o algo peor.

Para mí, una rabia bien expresada es la que permite sanar, reconstruir y luego continuar con esta tarea compleja y hermosa que es la vida.

Cero resignación.

domingo, 27 de enero de 2008

Jaime, no es más que un hasta luego



Así tal como dice Héctor en su blog y como dice la canción. El viernes pasado decidiste precedernos en esa excursión final, la definitiva y muy probablemente también llena de aventuras, a la que todos estamos destinados.

Cómo extrañaré tu grata charla, tus comentarios eruditos y amenos sobre temas que iban de lo humano a lo divino, la picardía de tus palabras, pero sobre todo, tu sonrisa.

En esta foto estamos tu hermana Paz, tú y yo, en la puerta de la posada El Buen Jesús, en el hermoso pueblo de Los Nevados, en la excursión del CEC en 2005.

Si existe ese más allá en el que no creías, quiero imaginarte rodeado de la naturaleza que tanto amaste y recorriste con pasión de montañero: los Andes venezolanos, el Camino de Santiago, los llanos, el Roraima, y un Ávila siempre verde y primaveral.

¡Hasta luego, compañero!

martes, 8 de enero de 2008

Domingo de Reyes en el Pico Oriental








Esta es una de esas excursiones típicas del CEC que nadie se debe perder.

El primer domingo del año –que en el 2008 cayó Día de Reyes- siempre subimos al Pico Oriental. La idea es conmemorar el primer ascenso serio, verificado e histórico a la Silla de Caracas, efectuado en similar fecha allá por el año 1.800 y que tuvo como protagonistas a Alexander Von Humboldt y Aimeé Bonpland.

En aquella época fue toda una hazaña y hoy... bueno, hoy es una simple excursión que de todos modos requiere resistencia física y entusiasmo para un ascenso constante de aproximadamente 4 horitas. Con la grata compañía de los panas del CEC se hicieron cortas.

jueves, 3 de enero de 2008

Año Nuevo en Aguirre

















A unos cuantos kilómetros de los calores valencianos hay un pueblo de templada temperatura que ofrece a sus visitantes no sólo las bondades de su clima sino los frutos de la laboriosidad de su amable gente: miel, artesanía, cuarzo y posadas donde encontrar tranquilidad.

Sosiego (palabra extraña en estos días) es un esquivo estado del alma para cualquier caraqueño. Pero en la Hacienda La Concepción me fue posible recuperarlo por unos días, gracias a los cuidados que brinda el Dr. Efraín Hoffman, su atenta familia y el dinámico equipo de su Spa.

Despedimos el Año Viejo y recibimos al Nuevo con nuevos y viejos amigos, al ritmo de la parranda del pueblo.

¡Una receta infalible para recargar las energías!

miércoles, 2 de enero de 2008

Reencuentro decembrino




El 2007 fue un año que pasó demasiado rápido, como una tormenta arrolladora que trajo cada mes, cada semana y a veces, cada día, toda clase de dificultades y cambios inesperados. En los últimos 6 meses me dejé llevar por el temporal. Pero lentamente, justo a finales de diciembre, las aguas volvieron a su cauce y fue el momento adecuado para el reencuentro con mis amigas Níyume, Ivelisse y Eloísa.

Prometimos entre brindis y brindis regalarnos más tiempo en el 2008 para compartir lecturas y proyectos con el Grupo Literario Hierbabuena (¡como lo bautizó Josein!). ¿Cumpliremos?... I hope so!

En las fotos, las pichonas de escritoras y Eloísa y su combo.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Los juegos de Nieves Montero


Ya había escuchado sobre este joven narrador y he seguido su blog con interés, (http://cuestiondemetodo.blogspot.com), pero fue sólo hace poco que leí algunos de sus libros: Juegos de Perdón (cuentos); Últimos Juegos y Pies de Barro, (novelas).

El dicho que afirma: “lo bueno si breve, dos veces bueno” se cumple en el estilo limpio, desprovisto de adornos innecesarios, y al mismo tiempo muy natural, orgánico de estas narraciones.

Jesús Nieves Montero, en sus brevísimas novelas (no más de 80 páginas) y cuentos, no permite nunca al lector aburrirse o desviarse del nudo central de sus historias. La lectura te atrapa y uno sabe que llegará a un final sorprendente, como sacado del sombrero de copa de este aprendiz de mago.

Sus obras se consiguen a través de comala.com o en algunas librerías y ferias. Búscalas, vale la pena leerlo y releerlo.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Almuerzo Navideño del CEC







Otra vez fue en Galipán el tradicional almuerzo navideño del Centro Excursionista Caracas (CEC). En esta ocasión, el restaurante elegido: Horno, Leña y Pan, con una vista envidiable de los cultivos de la zona, que a ratos las nubes se empeñaban en ocultarnos.

Veteranos y jóvenes, caras nuevas y otras más experimentadas se dejaron ver y sentir. Un grupo de aproximadamente 50 excursionistas con muchos kilómetros de bagaje en las montañas venezolanas (y unas cuantas del exterior) nos dimos cita en el Ávila, pero esta vez no con ánimo deportivo, sino con el objetivo de compartir y disfrutar de un excelente menú navideño, abundantemente regado por sangría y vinos diversos.

En el almuerzo hubo muchas razones para brindar: el éxito de las excursiones del año 2007, el próximo viaje a los volcanes de México y la elección de la nueva junta directiva, donde repite el veterano Hans como presidente, Héctor es el nuevo Vice, Maria Eugenia se estrena como directora de Relaciones Públicas y Manuel fue elegido por aclamación director de Excursiones. También se realizó el tradicional Concurso de Fotografía.

Se comió, se bebió, se cantó; alguien hasta se lanzó a declamar atrevidos versos, fue una tarde inolvidable con el telón de fondo del Mar Caribe. Cerca del ocaso, la neblina se fue despejando para dejarnos ver en el horizonte el Picacho de Galipán: la mejor de las despedidas.

sábado, 16 de junio de 2007

Fragmento de mi diario del Camino de Santiago








Viernes 25 de mayo de 2001

Hoy salimos caminando desde Sarria como a las 9:30 o un poco antes. Sellamos nuestros pasaportes en el hotel y en la estación de policía. Las calles son muy pintorescas, pasamos por un monasterio del siglo XIII, llamado de la Magdalena, frente a un cementerio antiguo. La temperatura era de 8° C y el tiempo estaba nublado. Saliendo del pueblo, el camino pasa por unos bosques preciosos con puentes de piedra y una vía de ferrocarril a su derecha, luego sigue por campos cultivados, vimos rebaños de vacas y de cabras y algunos campesinos. Nos saludan con un “¡Buen camino!”. Son educados, amables y un poco tímidos.

Cuando llevábamos menos de una hora caminando pasamos por Rente y otros pequeños pueblitos (villas), atravesamos varios ríos por pequeños puentes. En un albergue de piedra en Barbadelos (¡bueno, casi todo es de piedra por aquí!) nos sellan el pasaporte nuevamente. Me fijé en unas construcciones rectangulares que hay en los campos. Olga me explicó que son graneros llamados hoirros, están construidos a un medio metro sobre el piso para que los roedores y otros animales no los alcancen ni se inunden cuando llueva mucho.

Luego llegamos a un punto donde se atraviesa la carretera y aprovechamos para comer un poco y descansar. Después pasamos por Ferreiros, donde hay un albergue y un pequeño bar, puse el sello en el albergue y continué hacia Portomarín. Los pies me molestaban bastante, especialmente el derecho, pero fui despacio, saboreando el camino, tomando fotos y filmando. Hay un puente enorme sobre el río Miño que conduce a la ciudad. Este río llega hasta Portugal. Después del puente hay unas escaleras sobre un pequeño puente que lleva hasta una especie de capillita. Adentro pude divisar la imagen de un santo. Creo que es Santiago. Subí, tomé fotos y filmé a través de la reja, y seguí por el camino de la derecha buscando la posada. Las calles están bastante solitarias. Le pregunté a una señora rubia, pero resulta que era una turista alemana y no hablaba ni inglés. Entonces divisé a una señora local vestida de negro y le pregunté a ella. Fue muy amable al indicarme en gallego la dirección de la Pousada de Portomarín y sonrió cuando le dije que era de Venezuela. Noto que la gente aquí es austera, casi todos visten de negro. Los locales son al principio un poco “montunos”, pero después se abren y te tratan bien.

Muy cerca de la Pousada está una pequeña iglesita, la de San Pedro, que data de 1182. Me contaron que también fue traída desde abajo y colocada aquí en los años sesenta, cuando la ciudad entera fue mudada debido a la construcción del embalse de Belesar.

Tomé fotos, filmé, lástima que está cerrada. Luego fui a la Iglesia de San Nicolás. Tiene una extraña fachada que recuerda a una fortaleza, con torres en cada extremo del rectángulo. Por otra parte, no es muy grande. Posee una sola nave. Es románica, del siglo XII y su capitel semeja al de Santiago de Compostela con Jesús y los 24 ancianos del Apocalipsis. Me sellaron el pasaporte y filmé y tomé fotos adentro y afuera. Luego recorrí las callecitas céntricas, todas de piedra. Predominan los balcones verdes adornados con flores, es una ciudad muy pintoresca que me recuerda a los pueblitos andinos, los colores predominantes son el blanco y la piedra. La chica que coloca el sello en la iglesia de San Nicolás me dijo que en ese templo, y asumo que también el de San Pedro, fue reconstruido piedra por piedra en dos años.

A las 8:30 tuvimos la cena en el restaurante de la pousada. Yo tomé caldo galego y lenguado a la plancha. Muy sabroso todo. Y cuando estaba terminando la cena y nos disponíamos a retirarnos, nuestros guías nos dieron una sorpresa: apareció un conjunto de música gallega con sus gaitas, panderetas, tambores y trajes típicos. Nos trasladamos a la terraza del hotel y casi todos terminamos bailando, hasta yo, aún con mis pies adoloridos. Conversé con otros huéspedes del hotel, quienes están haciendo el camino de una manera muy curiosa. Ellos son gallegos y viven en Santiago, lo que hacen es que manejan hasta una ciudad, duermen en un hotel cómodo y bien temprano en la mañana siguiente se regresan en transporte público hasta el sitio anterior y caminan desde allí a la ciudad donde dejaron el automóvil. Son dos parejas de mediana edad. Comenzaron esta singular manera de hacer el camino hace unos pocos años y ahora están en la etapa final. Fue una velada muy alegre y agradable. Nos fuimos a dormir cerca de las doce.

lunes, 4 de junio de 2007

Los 35

No son años, sino libros. Esa es la cantidad de libros que he leído en lo que va de año. Creo que junio es un buen mes para verificar cómo van los propósitos que nos hicimos en enero. Uno de los míos fue leer más.

Es curioso, el año pasado vi mucho cine del bueno. Este año estoy apasionada por los libros. ¿Continuaré con mi propósito el resto del 2007? Ni yo misma lo sé. Las cosas que hoy parecen importantes pueden ser insignificantes en unos días.

De todos modos, para los curiosos, aquí va la ecléctica lista de estas 35 lecturas. Algunas fueron sublimes, otras decepcionantes, otras más: relecturas. (No incluyo varios muy buenos cuentos de Paul Auster, Philip Roth, Anton Chejov, Clarice Lispector y otros maestros de ese género, bajados por Internet):

1- Aprender a escribir, Alicia Steimberg
2- The Great Gatsby, F. Scott Fitzgerald
3- Campeones, Guillermo Meneses
4- La Oveja Negra y otras fábulas, Augusto Monterroso
5- Cómo se cuenta un cuento, Gabriel García Márquez
6- La bendita manía de contar, Gabriel García Márquez
7- Los detectives salvajes, Roberto Bolaño
8- El tiempo en la narración, Silvia Adela Kohan
9- Mientras escribo, Stephen King
10- La Enfermedad, Alberto Barrera Tyzka
11- De muerte lenta, Elisa Lerner
12- El Vergel, Isaac Chocrón
13- Pizarrón, Arturo Uslar Pietri
14- Cómo mejorar un texto literario, Lola Sabarich y Felipe Dintel
15- Boquitas pintadas, Manuel Puig
16- Infancia del mago, Herman Hesse
17- La práctica del relato, Angel Zapata
18- Londres, Virginia Woolf
19- Dulce compañía, Laura Restrepo
20- The Art of Fiction, John Gardner
21- La sonrisa etrusca, José Luis Sampedro
22- Amuleto, Roberto Bolaño
23- La vida es sueño, Pedro Calderón de la Barca
24- Relatos de un trotaselvas, Karl Weidmann
25- La Tienda de Muñecos, Julio Garmendia
26- Zen in the Art of Writing, Ray Bradbury
27- El Camino del Norte, Horacio Vásquez Rial
28- On becoming a novelist, John Gardner
29- Doña Bárbara, Rómulo Gallegos
30- La Gruta del Toscano, Javier Padilla
31- La Sombra del Viento, Carlos Ruiz Safón
32- O Libreiro de Cabul, Asne Seierstad
33- The Good Earth, Pearl S. Buck
34- Un cuarto propio, Virginia Woolf
35- Sin trama y sin final, Anton Chejov

lunes, 14 de mayo de 2007

Releer a Doña Bárbara II



Otra de las reflexiones de mi reciente lectura de Doña Bárbara proviene, no directamente de la estupenda novela y sus personajes, sino del escritor, del creador y su obra.

Tengo la edición de la novela de la Editorial Panapo. En esta publicación, muy económica, por cierto, hay un revelador prólogo del mismo Gallegos sobre las fuentes que le inspiraron a escribir la novela y un pequeño ensayo del profesor Efraín Subero.

En su prólogo, Gallegos cuenta cómo la Semana Santa de 1927 se dirigió a un hato en Apure con el propósito de conocer el ambiente llanero a fin de ambientar una novela que estaba escribiendo en ese momento y en la cual el protagonista pasaba una temporada en el llano. Esa productiva semana le permitió al escritor –entonces de unos 43 años- conocer otras realidades, escuchar cuentos y anécdotas sobre el llano y sus habitantes. Supo de una tal Pancha Vásquez, famosa cacica del Arauca que aún vivía y quien habría inspirado el personaje de la inolvidable Doña Bárbara.

Gallegos regresó a Caracas entusiasmado por todo lo que había visto y escuchado, desechó la novela anterior y se encerró en una habitación de la población de El Valle -la urbanización que hoy tiene el mismo nombre-, a escribir en 27 días la primera versión de una novela que tituló provisionalmente “La Coronela”. Pasado un tiempo, tuvo que viajar a Europa con su esposa Teotiste, quien necesitaba seguir un tratamiento médico en Italia. Durante varios meses entre Italia y Francia, Don Rómulo hizo y rehizo el manuscrito unas cuatro veces y al llegar a España intentó publicarlo, pero las editoriales no querían arriesgarse con un autor desconocido, así que tuvo que pagar la primera edición de su propio bolsillo.

Paradójicamente, la novela del entonces desconocido escritor venezolano fue seleccionada la mejor del mes de septiembre de 1929 en Barcelona. Gallegos regresó con la mayoría de los ejemplares a Venezuela, donde las críticas positivas ayudaron a posicionar el libro. Fue tal su éxito -según cuenta Efraín Subero- que el mismo General Gómez se hizo leer la novela en Maracay y quedó encantado con la obra. El dictador le ofreció a Gallegos la senaduría por el estado Apure, cargo que el futuro presidente declinaría al no ser gomecista.

Gallegos, intelectual cuidadoso de su obra, revisó la novela años después de la publicación original, agregó unos capítulos y rescribió otros. Escuchó las sugerencias que le hicieron amigos apureños para que cambiara algunas expresiones que correspondían más a dichos de los habitantes de los llanos centrales.

Con la rigurosidad del maestro que era, no tuvo reparos en hacer las correcciones necesarias de manera que su trabajo quedara lo más auténtico posible. Esta obra corregida es la que hemos leído la mayoría de los venezolanos. Luego vino la consagración del escritor y la versión mexicana para el cine, protagonizada por María Félix, que terminó de catapultarla internacionalmente.

En los años 70, ya desaparecido Gallegos, RCTV hizo una estupenda versión televisiva, en la cual Marina Baura, Elio Rubens y Marisela Berti interpretaron a los personajes principales, teniendo como locutor “en off” a José Ignacio Cabrujas, quien con su voz profunda pronunciaba las famosas palabras que dan inicio a la novela:

“¡De más allá del Cunaviche, de más allá del Cinaruco, de más allá del Meta! De más lejos que más nunca..., de allá vino la trágica guaricha...”

martes, 8 de mayo de 2007

Releer a Doña Bárbara I



Acabo de releer Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos. Fue una lectura sorprendente. Lo digo porque este clásico de la literatura venezolana siempre depara algo nuevo. Uno ya conoce los personajes –o cree conocerlos hasta la saciedad- pero luego de una lectura atenta, descubre nuevos ángulos o reinterpretaciones. Esta vez me detuve a observar con más detalle a Marisela, a la cual siempre se relaciona con la pasividad; se le ha descrito como la típica mujer inocente, “domable”, a diferencia de su madre. La niña, a quien Santos Luzardo “salva” de la miseria y el abandono. Luzardo vendría a ser el Pigmalión que se enamora de su obra.

Pues no, definitivamente Marisela no es tan inocente como nos han pretendido señalar. Tampoco voy a caer en el extremo de afirmar que es la verdadera cuaima del asunto, porque al final se queda con todas las haciendas, luego de la desaparición de su madre y el conveniente matrimonio con Santos. Tampoco.

Marisela no sólo recibe, Gallegos nos hace ver en algunas escenas que es ella la que impide que Luzardo sea tragado por la llanura al imponerle con su presencia el apego a las normas y costumbres de la civilización. Ambos personajes se necesitan y complementan para poder realizarse. Marisela es la joven que evoluciona desde la inconsciencia infantil hasta convertirse en la mujer madura, capaz de mostrar cariño hacia su padre y de hacerse responsable por su destino.

De vez en cuando hay que releer a Doña Bárbara para asombrarnos al descubrir algo nuevo en los recios y bien definidos personajes, más allá de los estereotipos en los cuales nos hicieron creer en la escuela.

lunes, 7 de mayo de 2007

"Golpes a mi puerta", golpes al corazón


Bajo la dirección de Luis Fernández y la producción de Mimí Lazo, regresó a las tablas caraqueñas esta exitosa pieza de los años 80, del dramaturgo Juan Carlos Gené. Nunca ví la película del año 1994 que se hizo basada en este texto y que ganó el reconocimiento internacional en aquella oportunidad.

La obra relata la historia de Ana y Ursula, dos monjas que han cambiado la vida de clausura para compartir el día a día de sus vecinos en un barrio de un país latinoamericano. Un día, en medio de una feroz dictadura, un joven perseguido por la policía golpea la puerta de la casa de las hermanas. Allí comienzan los dilemas éticos, morales y religiosos de las monjas, al plantearse la posibilidad de mentir para evitar el castigo que también las alcanzaría a ellas, quienes a pesar de ser religiosas, no se encuentran a salvo, como nadie que viva en un régimen totalitario.
La pieza presenta varios ángulos que mueven a reflexión sobre el verdadero papel de la Iglesia Católica, el poder de la fe, la relativización de la verdad. En ningún momento de la puesta en escena decae el interés, el ritmo es trepidante y el final sorprendente. Luego de los aplausos, Mimí Lazo se dirige al público y hace una reflexión muy personal sobre el significado de esta obra en el actual contexto venezolano.

La reposición de "Golpes a mi puesta" está protagonizada por Mimí Lazo y Gladys Prince. Están acompañadas por: Ana Castell, Marcos Moreno, Luigi Sciamanna, Mirtha Pérez, María Fernanda León y Luis Fernández.
La dirección general y escenografía es de Luis Fernández; la producción ejecutiva y vestuario, corresponde a Mimí Lazo. La musicalización es de Luigi Sciamanna y la producción artística, de Elías Yánez.

La cita es en la Sala Ana Julia Rojas del Ateneo de Caracas. ¡Hay que verla!

lunes, 30 de abril de 2007

El Camino del Norte


La vida es, sin duda, un viaje y así nos lo recuerda esta estupenda novela de Horacio Vásquez-Rial, un escritor argentino afincado en España desde hace muchos años. Es un veterano y con esta novela gana el premio de la Editorial Norma. Realmente, eso del premio me tiene sin cuidado. Es tremenda novela por varias razones.

El argumento te atrapa desde el principio hasta el fin. El Dr. Kramer, un médico que fuera guerrillero durante los años de la reciente dictadura argentina, despierta de un largo sueño. De tres años, para ser exactos. Se le dio por muerto, desaparecido, pero no, el hombre fue “dormido”, como una cruel manera de desaparecerlo por parte de una manipuladora traficante de almas.

Kramer despierta, pues, y le toca rehacer su vida, justo en los años 2001-2002, cuando ocurren en la Argentina los terribles sucesos del “corralito”, y toda esa crisis que puso en vilo a la democracia en el país sureño. Junto a su amigo Bruno y a una simpática bruja que recogen en el camino, se dirigen al norte, a buscar al amor adolescente de Kramer, su prima Lucinda.

Con la excusa del viaje, Kramer y sus amigos topan con personajes interesantísimos, reconstruyen y reflexionan sobre sus vidas. Temas como el amor, el sexo en la edad madura, la política, las desilusiones, los engaños, los nazis escondidos en Argentina, los judíos y su eterna búsqueda de identidad, se dejan colar en los sabrosos diálogos, pero nunca de una manera moralizante, sino como esas reflexiones de la vida cotidiana que todos nos hacemos a veces, así sea en voz baja.

Otra de sus virtudes es el estilo narrativo de Vásquez-Rial. Sobrio, sencillo, limpio de afectaciones. Además, los capítulos son cortísimos, invitando a la lectura. Un buen descubrimiento que recomiendo sin reservas.

viernes, 27 de abril de 2007

Encuentro en el Parque Cuevas del Indio























El domingo 22 de abril el Centro Excursionista Caracas (CEC) organizó un gran encuentro con varias actividades en el Parque Cuevas del Indio, en La Guairita. Fue un día especial, donde miembros activos de este club de aventureros nos dimos la mano con un grupo de los veteranos que nos precedieron en la práctica de este emocionante deporte.
Hubo mini-talleres sobre lectura de mapas y uso del GPS, llenado de morrales, tips de primeros auxilios y, por supuesto, emocionantes prácticas de escalada y rapel, para lo cual contamos con la colaboración espontánea de la montañista y campeona de escalada Flor Boscán, nuestro veterano presidente, Hans Schwarzer, así como las compañeras Ana Da Luz y Adriana López y miembros del Grupo de Rescate Humboldt.
Los demás módulos estuvieron a cargo de Jesús Fernández, Juan Vásquez, Eloy Boulton, Héctor Pérez, Elizabeth Sánchez y quien suscribe.
Fue un día para el reencuentro y el compartir en familia, la gran familia del CEC y sus amigos. Las fotos hablan por sí solas.