Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de septiembre de 2008

¡Por fin!: el Grammy para Simón Díaz


Hoy se hizo oficial el anuncio de esta noticia que nos llena de orgullo a todos los venezolanos: el Grammy Latino para el Tío Simón.

Simón Díaz es la quintaesencia del venezolano humilde, trabajador, talentoso y creativo. Es el llanero que nos trajo a la ciudad -y al mundo- la magnífica tonada.

El miércoles 12 de noviembre estaremos simbólicamente junto a él en Houston, cuando reciba ese reconocimiento que sentimos como propio.

En la foto, el querido Tío Simón, con su hija y manager Betsimar Díaz.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Paul Newman


1925-2008
Quiero recordarte como el Brick atormentado de "Una gata sobre el tejado caliente" o el pícaro jugador de "El golpe".
¡Gracias por tus personajes y tu vida bien vivida!

viernes, 27 de abril de 2007

Bambú


El creador del Aikido, el sensei Morihei Ueshiba, aconsejaba a sus seguidores:

“Estudia las enseñanzas del árbol de pino, del bambú y del cerezo florido. El pino es admirado por estar siempre verde y por sus raíces firmes. El bambú es fuerte, flexible e indestructible. El cerezo florido es robusto, fragante y elegante”.

Así debe ser el alumno, dicen los monjes que practican el zen y los maestros de artes marciales. Así deberíamos ser todos, fuertes y flexibles a la vez, para alcanzar el equilibrio y mantener la serenidad.

lunes, 9 de abril de 2007

La Revolución llegó para quedarse



No la que están pensando. Es “La Revolución”, pieza teatral de Isaac Chocrón, que vuelve a las tablas con el Grupo Actoral 80, en la sala del Centro Corp Group, en Caracas.

La obra fue estrenada en 1971 y su elenco original contó con los inolvidables Rafael Briceño y José Ignacio Cabrujas. Esta vez son Basilio Álvarez y Héctor Manrique quienes dan vida a Gabriel y Eloy, los dos patéticos homosexuales que montan un show tan decadente como sus vidas en un triste local nocturno venezolano.

Me encantó la pieza, las actuaciones, el tono y ritmo de la obra. Y también me deleité observando las reacciones del público ante esta tragicomedia. Sospecho que muchos espectadores, al saber que los protagonistas eran dos gays, acudieron en busca de la risa fácil y estereotipada que el teatro comercial ha puesto en boga cuando trata asuntos relacionados con la homosexualidad.

En el primer acto, sobre todo, hay muchas risas, chistes no tan fáciles, agudos diálogos que van preparando al público verdaderamente atento hacia un final de tragedia. Pero, es mejor no anticipar nada, para que ustedes mismos vayan y comprueben por qué es la obra teatral venezolana más representada en el exterior, por qué su tema es universal, por qué tiene tantas lecturas, por qué las revoluciones deberían comenzar por dentro, antes de intentar cambiar lo externo.

Uno de los personajes dice en un momento algo así como: “Cuando uno más trata de cambiarse, termina pareciéndose más a sí mismo”. ¿Será verdad, en el contexto de nuestra realidad venezolana?