jueves, 15 de mayo de 2008

Lecturas recientes




Una de esas gripes horrorosas que tumban con todo y fiebre incluida me obligó a recluirme en casa por unos días. Para hacer más llevadera la recuperación me acompañé con los siguientes libros:

Una pantera en el sótano, de Amos Oz
Uno de esos relatos que te reconcilia con la lectura. Reflexión, belleza y poesía en el verano del joven protagonista y su descubrimiento de la verdadera amistad más allá de los vaivenes políticos.

Diez negritos, de Agatha Christie
Diez invitados a la remota Isla del Negro van desapareciendo en extrañas circunstancias. En la mejor tradición inglesa del relato de suspenso, esta corta novela te mantiene aferrado a sus páginas con la infaltable pregunta: ¿Quién carrizo es el asesino y por qué? Doña Agatha teje la asombrosa trama con su acostumbrada maestría. Por algo la llamaban la Reina del Misterio.

Oficina No. 1, de Miguel Otero Silva
Relectura de una obra fundamental de este narrador anzoatiguense. Sigue la sufrida vida de Carmen Rosa, el personaje mítico de Casas Muertas, esta vez en la fundación de El Tigre (o San Tomé, nunca me quedó claro) de la mano del boom petrolero de los años 30-40.

Arráncame la vida, de Angeles Mastretta
Este es un bolero aderezado con ranchera mexicana, abundantes dosis de machismo, revolución zapatista, corrupción del PRI y un toque de feminismo de la primera mitad del siglo XX. .. Bueno, se deja leer completico en un día de lluvia.

Rocanegras, de Fedosy Santaella
Otra relectura, ahora más sosegada, de este policial del profe Santaella, donde el lector corre ávidamente por sus cortos capítulos preguntándose cómo diablos saldrá Rocanegras del lío en que se encuentra metido para poder continuar su vida de galante aristócrata criollo.

Y estoy leyendo ahora:

El Globo de Colores, de Arturo Uslar Pietri
Libro de ensayos sobre viajes, que incluye: La Tierra de Nadie, texto imprescindible para comprender a Nueva York -sobre todo para los que amamos esa ciudad- y sorprendentemente vigente a pesar de haber sido escrito en 1950.

miércoles, 30 de abril de 2008

Courage in Crisis



When dark times come by
hearts would faint,
hope would die
and we fear what’s next and
new


But joy and glory
await the one
who’s faithful, brave and
true


AP

domingo, 20 de abril de 2008

Noche de novela





Llegar a casa de nuestra amiga Mercedes Zapata y su esposo John en las afueras de Caracas fue toda una odisea, pero valió la pena desafiar el tráfico inclemente de una noche de viernes en una cola que me recordaba por momentos el cuento de Cortázar: “La Autopista del Sur”.

Nuestro esfuerzo se vio recompensado por la sabrosa comida antioqueña con que nos obsequiaron los amables anfitriones Mercedes y John, quienes constituyen el verdadero ejemplo de la integración colombo-venezolana.

La velada literaria fue capaz de atenuar el más fuerte guayabo laboral y nos hizo olvidar el estrés de la semana, bajo el embrujo de la luna llena que iluminaba el lago de Miriam y las canciones de la inolvidable Edith Piaf, el jazz de Louis Armstrong y el bossa nova de Vinicius de Moraes.

¡Gracias, Mercedes! ¡Que se repita!

En las fotos:
El profe Santaella con sus alumnos del Taller de Novela, Miriam y Viviana en amena conversa y Luis Guillermo y yo.

domingo, 13 de abril de 2008

Fifty-fifty


Enza marcaba cada paso con sus gastadas sandalias mientras se dirigía apresurada hacia la Avenida Urdaneta. Tenía que ir al banco a buscar los reales que al fin le había depositado Hilario para pagar el colegio de Yayita. “¡Ese miserable!”, pensaba con cada paso y cada esquivar de huecos, alcantarillas hediondas y los infaltables indigentes echados en la calle que no despertaban ni con el alboroto de La Candelaria a media mañana en un día de pago.

La cola del banco era interminable. Enza se quejó con todo el que quisiera oírla sobre la lentitud de los cajeros, la inoperancia de los bancos y la ineficacia del gobierno. Le dieron el efectivo y salió más veloz aún hacia el lado sur de la avenida buscando cruzar la calle para llegar al otro banco y hacer el dichoso depósito, antes de que notaran su ausencia en la oficina. El nuevo jefe era un fanático de la puntualidad y si te descubría unos minutos fuera, capaz que te los descontaba del escuálido sueldito.

Pero antes de que se atreviera a sortear los vehículos que serpenteaban la Urdaneta, sintió la punta de un chuzo en las costillas y escuchó una voz adolescente: “Mamita, dame la caltera y te quedas quieta o te palto en dos”. Y ahí fue cuando Enza hizo todo lo que los manuales de seguridad desaconsejan: se volteó con rapidez gatuna y le dio una patada entre las piernas al jovencito del chuzo, emulando a las películas de Bruce Lee que había tenido que aguantar todos los sábados en la tarde en veinte años de mártir-monio con el condenado de Hilario.

Cuando vio al malandro, un flaquito insignificante, que rojo de dolor se sobaba la entrepierna acostado al borde de la acera, por primera vez en años se sintió poderosa: “Pero que te crees tú, piazo de pendejo, que me vas a terminar de joder a mí, ya bastante tengo con el coñoemadre de Hilario, que después del divorcio me dejó en la calle y encima lo tengo que obligar todos los meses a que me pague el colegio de Yayita; y también me tengo que calar todos los caprichos de la carajita, que será muy hija mía y todo, pero es tremenda malcriada, se antoja de todo lo que ve en el Sambil; además, me tuve que poner a trabajar después de años echada como una marmota en mi casa y el sueldito ese de vendedora no me alcanza para nada; para colmo, en la oficina hay rumores de daonsaising, como dicen los que se la dan de hablar inglés, pero en perfecto criollo eso significa reducción de personal y qué me pasará a mí si me quedo sin chamba, cómo coño le voy a pagar los caprichos a mi muchachita y a mí misma, porque una también tiene sus antojos; todavía estoy joven y si termino de rebajar estos 19 kilitos que tengo de más y me hago las lolas todavía puedo levantar, no te creas que soy una vejuca sin futuro; estoy limpia, pero tengo potencial, ya me lo dijo mi prima, la que me lee las cartas y se las da de esotérica, hasta me anunció que me iba a salir un frilance; qué manía esa de decir todo en inglés; yo ya no sé si creerle, aunque últimamente no le creo ni al maricón de la tele, imagínate, esta mañana salió con que hoy se le abrirían nuevas fuentes de prosperidad a todos los Libra y yo lo único que me encuentro es un muerto de hambre como tú, que quiere terminar de joderme”.

Los gritos de Enza se mezclaban con el corneteo, las nubes tóxicas de los tubos de escape de las camionetas y la brusca acelerada de las motos; los apurados transeúntes apenas les dirigían unas miradas entre la indiferencia y el recelo característicos del caraqueño.

-¡A mí no, pendejo, cómo se te ocurre asaltar a una limpia! –concluyó Enza, mientras agarraba al muchacho por el cuello de la franela y de un tirón de su poderoso brazo lo volvía a plantar de pie en la avenida.

De repente, bajó la voz y casi le susurró al oído, señalando a una rubia teñida, de alto copete y con pinta de abogada de ministerio: “¡A una como esa es a la que tienes que asaltar!”. Y sin mediar más palabras, le arrebató la cartera, una Louis Vuitton auténtica, a la mujer, que huyó despavorida. Acto seguido se la lanzó al incrédulo malandro. El chamo la abrió y consiguió un fajo de billetes que logró espabilarle el pasón mañanero.

-Coño, señora, gra-gracias –balbuceó.

Enza, por primera vez, sonrió condescendiente:

- De nada, chamo, pero... vamos fifty-fifty – dijo, ya reconciliada con el idioma inglés y a punto de descubrir su vocación secreta y la nueva fuente de prosperidad que le había diagnosticado el horóscopo esa inolvidable mañana.

domingo, 30 de marzo de 2008

Aventura en los Morros de San Juan








En el estado Guárico, justo en el centro-norte de mi país, se encuentran unas curiosas formaciones que rompen la monotonía del paisaje llanero. Son Los Morros de San Juan, un par de macizos que han prestado su nombre a la capital del Guárico y se han convertido en meta de excursionistas y escaladores.

Se cree que esta singular formación rocosa está conformada por antiguos arrecifes coralinos erguidos en una extraña posición, la cual tomaron como resultado de la presión ejercida por la Placa del Caribe contra el Escudo de Guayana, cuando se estaba desarrollando la Serranía del Interior.

Los morros tienen una vegetación dominante de sabana, chaparrales, estepas de gramíneas y praderas secas, así como pequeñas proliferaciones de bosque montano a su pie, con arbustos y cardonales. El paisaje de sabana de la zona constituye el portal de entrada a los llanos venezolanos.

El morro mayor tiene una altura de 1060 metros sobre el nivel del mar. La temperatura promedio oscila entre 28° y 30° C. En 1949 un decreto los convirtió en el Monumento Natural “Arístides Rojas”, el cual abarca ambas cimas y una zona de protección de 1630 hectáreas a su alrededor.

El dictador Juan Vicente Gómez mandó construir en 1929 un faro en el morro mayor, el cual guiaba a los llaneros que pastoreaban de noche. Con el advenimiento de la navegación aérea, el faro también sirvió por mucho tiempo como referencia a los pilotos de los primeros aviones que surcaron nuestros cielos.

Para subir al faro se construyeron, igualmente, una serie de escaleras metálicas que han resistido el paso del tiempo y permiten a los excursionistas que desafíen el vértigo ascender a la cima máxima en aproximadamente una hora.

El lugar también resulta ideal para los amantes de la escalada en roca. Cuenta con diferentes rutas de variada dificultad y en la ciudad de San Juan se pueden encontrar escuelas de escalada que ofrecen entrenamiento y traslados para la práctica de este deporte. En la zona también funcionan escuelas de parapente y es frecuente observar durante los fines de semana a los deportistas, quienes planean en sus coloridos vehículos de vuelo libre cerca de los morros.

Para aquellos que prefieran opciones menos arriesgadas es recomendable visitar en las afueras de la capital de Guárico las aguas termales del lugar, alabadas hace un par de siglos por el sabio Alejandro de Humboldt. Son poseedoras de un alto contenido de sulfato y muy reconocidas por sus poderes curativos.

Desde Caracas se llega a la zona por la Autopista Regional del Centro, tomando luego de La Encrucijada la vía Cagua-Villa de Cura-San Juan de los Morros. El Monumento Natural “Arístides Rojas” se encuentra luego de pasar esta ciudad.

Fragmentos de mi diario
12 de junio de 2005

“Debido a lo empantanado del camino por las recientes lluvias, el autobús no nos pudo acercar mucho a la base de los morros y tuvimos que caminar una media hora hasta la entrada. Allí comenzó la subida hasta llegar a la pared, lo cual logramos cerca de una hora después.

Entonces comenzó lo bueno. Para subir al faro se colocaron en los años veinte (¡del siglo pasado!) una serie de escaleras metálicas que facilitan el ascenso. El camino estaba lleno de barro y se puso muy resbaloso, debido a una molesta lluvia que se presentó cuando estábamos a mitad del recorrido. Continuamos nuestro ascenso con mucha prudencia y ayudándonos unos a otros. Fuimos contando las dichosas escaleritas y en total resultaron: ...¡21! No recordaba que fueran tantas la primera vez que subí, hace siete años. Esta vez, con el barro y la lluvia, fue mucho más emocionante. Las primeras escaleras no son tan largas y están casi horizontales, pero a mitad de camino la cosa se pone interesante con escaleras cada vez más altas, de unos 20 escalones, y completamente verticales.

En una hora llegamos a la cima. Entonces, bajo el típico sol llanero de la una de la tarde, tuvimos nuestra recompensa. A nuestro alrededor se podía observar claramente la ciudad de San Juan de los Morros, los llanos centrales de Guárico, el morro más pequeño y a lo lejos, la Cordillera de la Costa. Todo era nítido y hermoso, el paisaje aparecía completamente prístino y con todos los tonos de verde que la naturaleza regala tras las lluvias”.

jueves, 20 de marzo de 2008

Edith y Marion se funden en La Vie en Rose



Si uno quiere saber por qué Marion Cotillard ganó el Oscar, el Bafta, el César y el Globo de Oro por su interpretación como Edith Piaf, basta ver unas cuantas escenas de la película: “La Vie en Rose”.

La Cotillard supo encarnar el alma torturada de la más famosa cantante francesa de todos los tiempos. Fue un gran reto para esta joven de 32 años. Y lo logra a la perfección. Desde el principio del film uno se olvida que está viendo a una actriz interpretando a otra gran artista. El espectador no sabe si la que canta y sufre en pantalla es más real y humana que la misma diva, a la que nuestra generación solo conoce como referencia, como el icono de una época y un sentir muy particular de Francia. Edith Piaf fue la cantante-objeto-símbolo de intelectuales y artistas, así como del pueblo llano y logró imponerse en el mundo como el estandarte de la vida bohemia parisina.

En el film uno descubre y disfruta la vida y canciones de la diva y se asombra con la caracterización de Marion Cotillard desde la adolescente cantante-mendiga, pasando por la mujer enamorada y a ratos feliz hasta la enferma terminal que acusa el deterioro físico de una vida extrema entre las privaciones y los excesos. Todo en la vida de Edith Piaf fue intenso: su infancia, sus amores, su dependencia de las drogas, su extraordinario talento. Y la película es fiel a esta realidad.

Por su parte, Marion Cotillard proviene de una familia de artistas, ya había ganado en el año 2005 el César (equivalente al Oscar en su país) por su actuación en Largo Domingo de Noviazgo.

La Vie en Rose está dirigida por Olivier Dahan. En el reparto también actúan Silvie Testud, Pascal Greggory y Gerard Depardieu.

Una película imperdible.

lunes, 17 de marzo de 2008

Eva, la resignada


La foto que dio la vuelta al mundo la semana pasada es por demás reveladora. El gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, dimite públicamente luego de comprobarse sus estrechos y continuos vínculos con un servicio de prostitución. Spitzer está acompañado por su esposa Silda y es ella quien ocupa mi atención.

Como le tocó a Hillary Clinton hace algunos años, ahora es Silda quien esconde la vergüenza, el rencor y la rabia para “apoyar” a su esposo, padre de sus tres hijas y otrora modelo de rectitud.

Silda baja los ojos y desvía la mirada. Seguramente nunca imaginó ser protagonista de semejante y dolorosa exposición pública de su vida privada.

Por su parte, el gobernador aprieta los labios en un gesto tan ambiguo que bien pudiera significar: “Ooops!, me cacharon!” o ... un verdadero arrepentimiento.

La diferencia con el caso de los Clinton es evidente. Hillary de seguro tragó grueso y pensó en capitalizar el suceso para su futura carrera política. Lo más probable es que Silda nunca haya ambicionado dirigir los destinos de su poderosa nación. Sus anhelos han sido más bien modestos: ser la esposa ejemplar y madre abnegada de las hijas del gobernador. Por eso, el dejo de desconsolada tristeza que la toma por sorpresa. Por eso, la decisión de pasar el trago amargo porque era lo que se esperaba de ella.

Esta foto y el hecho en sí de la renuncia de Spitzer sugieren otras interrogantes que se multiplican según los diferentes puntos de vista.

¿Qué hubiera pasado si el caso hubiese sido al revés y Silda hubiese sido sorprendida en los brazos de un chulo? ¿Su esposo la hubiera apoyado públicamente? ¿Que la doña se resigne y ponga la otra mejilla es el mejor ejemplo para las tres hijas del matrimonio en trance de naufragio? ¿Es también ejemplo para la sociedad? ¿El deber se impone sobre la autoestima y el honor?

Silda mira hacia un lado, suspira y se resigna. Es, sin duda, lo que todos esperan de ella. Quizás Silda recuerde –en el improbable caso en que la hubiera escuchado alguna vez- una estrofa de la Samba da Bencao (Samba de la Bendición) del poeta brasilero Vinicius De Moraes. Dice así:

“Uma mulher tem que ter qualquer coisa além da beleza
“Una mujer tiene que tener cualquier cosa además de belleza

Qualquer coisa de triste, qualquer coisa que chora
Cualquier cosa de triste, cualquier cosa que llora

Qualquer coisa que sente saudade
Cualquier cosa que siente nostalgia

Um molejo de amor machucado,
Un balanceo de amor herido

Uma beleza que vem da tristeza de se saber mulher,
Una belleza que viene de la tristeza de saberse mujer,

Feita apenas para amar, para sofrer pelo seu amor
Hecha apenas para amar, para sufrir por su amor

E para ser só perdão”
y para ser sólo perdón”

Esa estrofa de esta samba, como toda la obra de Vinicius, es hermosa, pero creo que nunca ha sido cuestionada. Ese destino de dolor, sufrimiento y resignación no me cuadra, no me termina de convencer. Si las mujeres hubiéramos nacido para sufrir no sólo tendríamos inmunidad ante el dolor sino quizás, menos corazón y más indiferencia.

Todos esos rencores mal disimulados desembocan irremediablemente en enfermedades, depresiones, insomnios o algo peor.

Para mí, una rabia bien expresada es la que permite sanar, reconstruir y luego continuar con esta tarea compleja y hermosa que es la vida.

Cero resignación.

viernes, 14 de marzo de 2008

La Casa de Papel

Definitivamente la calidad no está necesariamente ligada a la cantidad. Las 71 páginas de este breve relato lo confirman. “La Casa de Papel”, del argentino-uruguayo Carlos María Domínguez, es una bella historia sobre los libros y sus efectos –malsanos y sublimes, devastadores y enriquecedores, contradictorios, pero siempre contundentes- para quienes viven por y para ellos.

Los lectores empedernidos, los aprendices de escritores y todos aquellos que aprecien los libros lo suficiente como para invertir un tiempo importante de sus vidas en la lectura disfrutarán de esta pequeña joya muy bien escrita en nuestro idioma.

El argumento es (¿o parece?) sencillo. Una profesora inglesa es atropellada por un auto mientras caminaba distraídamente, hojeando unos poemas de Emily Dickinson. Varios días después, el colega que la sustituye en su cátedra recibe un singular libro destinado a ella. La historia se desarrollará cuando el colega viaje en busca del enigmático Carlos Brauer, el amante ocasional de la profesora desaparecida en tan extrañas circunstancias.

La prosa poética y meticulosa de Domínguez nos lleva por un viaje circular que pasa por el descubrimiento de la luminosa locura del hombre que construye una casa de papel.

Carlos María Domínguez es un autor reconocido en el cono sur; este relato le ha valido numerosos premios nacionales e internacionales y ha sido traducido a 18 idiomas.

Una joya para leer y releer al amparo de tu biblioteca personal.

sábado, 1 de marzo de 2008

Ayer, hoy y mañana (De Sica, 1963)


Uno de los máximos exponentes del neorrealismo italiano, Vittorio De Sica (también uno de mis directores preferidos) es el artífice de esta inolvidable comedia muy italiana, protagonizada por la pareja emblemática formada por Sofía Loren y Marcello Mastroianni.

La película, ganadora del Oscar en 1964, consta de tres historias completamente independientes. La primera cuenta como una vendedora de cigarrillos logra esquivar una multa durante años valiéndose de un subterfugio legal: las leyes italianas no permiten poner presa por un delito menor a una mujer embarazada o en período post-parto. Así que cada año Adelina trae un nuevo “ragazzo” al mundo, hasta que su marido queda agotado y no puede cumplirle, generando un divertido conflicto en la pareja.

El segundo episodio toma al principio ribetes de drama al relatar el conflicto de una rica mujer de sociedad y su pasión por un interesante periodista de clase media. Al final, la diferencia de clases y la frivolidad de la dama se imponen con un rompimiento caricaturesco, como si De Sica se hubiera arrepentido del tono con el que comenzó esta historia en particular.

El último relato nos trae un personaje más estereotipado, la típica prostituta de “corazón de oro” que realiza su buena acción del día al ayudar a su moralista vecina a que su nieto siga en el seminario.

En las tres historias destaca la capacidad camaleónica de los protagonistas. Logran dar vida a personajes muy diferentes y, para mi sorpresa, Mastroianni se luce especialmente en el tercer relato, como el mediocre funcionario “hijito de papá”, llevado por la lujuria. Por cierto, en esta última hay una famosa escena de strip tease, de la Loren que al parecer provocó infartos en su época. Hoy en día, luce casi inocente y muy divertida.

Son tres historias originales, quizás algo ingenuas si seguimos los estándares actuales, una pertenece al dramaturgo Eduardo De Filippo, otra se basa en un texto de Alberto Moravia, pero las tres, forman un conjunto inolvidable que retrata muy bien a la mejor comedia italiana de los años sesenta.

Si te gustan los clásicos, el humor, las buenas actuaciones y el cine de Vittorio De Sica, la disfrutarás tanto como yo.





domingo, 24 de febrero de 2008

Tao Te Ching


Al referirse al Tao, Lao Tzé escribió:

Como el corazón, es virtuoso al ser profundo.
Como el habla, es virtuoso cuando calla.
Como las elecciones, es virtuoso en la ecuanimidad.
Como el criado, es honrado.
Fluye rápidamente a veces
y otras se filtra.
Como la acción, tiene sus estaciones.
Y como no lucha
no tiene enemigos.

sábado, 9 de febrero de 2008

Releer con gusto



Están sin orden de importancia ni preferencia, y reflejan mi muy variado gusto por la lectura. Son los libros que me acompañan –algunos desde la niñez y otros de más reciente factura- pero que considero imprescindibles y sobre todo, vuelvo a releer con gusto:

Cien años de Soledad, Gabriel García Márquez
La Tía Julia y el Escribidor, Mario Vargas Llosa
Un mundo para Julius, Alfredo Bryce Echenique
La vida exagerada de Martín Romaña, Alfredo Bryce Echenique
La Tuna de Oro y La Tienda de Muñecos, Julio Garmendia
El Nombre de la Rosa, Umberto Ecco
Hotel New Hampshire, John Irving
Ficciones, Jorge Luis Borges
Grandes Esperanzas, Charles Dickens
Tom Sawyer, Mark Twain
Los Detectives Salvajes, Roberto Bolaño
Amuleto, Roberto Bolaño
Putas Asesinas, Roberto Bolaño
No Picnic on Mount Kenya, Felice Benuzzi
La Odisea, Homero
Cantar del Mío Cid
Cuentos de la Alhambra
, Washington Irving
Groucho y yo, Groucho Marx
Las Artes y los Oficios, Aníbal Nazoa
Doña Bárbara, Rómulo Gallegos
Carnaval y otros cuentos, Isak Dinesen
Sueño de Una Noche de Verano, William Shakespeare
Las Mil y Una Noches
La Vida es Sueño, Pedro Calderón de la Barca
Cuatro para Delfina, José Donoso
Infancia del Mago, Herman Hesse
Seis Personajes en Busca de Autor, Luigi Pirandello
La Biblia

¿Y cuáles son los tuyos?

domingo, 27 de enero de 2008

Jaime, no es más que un hasta luego



Así tal como dice Héctor en su blog y como dice la canción. El viernes pasado decidiste precedernos en esa excursión final, la definitiva y muy probablemente también llena de aventuras, a la que todos estamos destinados.

Cómo extrañaré tu grata charla, tus comentarios eruditos y amenos sobre temas que iban de lo humano a lo divino, la picardía de tus palabras, pero sobre todo, tu sonrisa.

En esta foto estamos tu hermana Paz, tú y yo, en la puerta de la posada El Buen Jesús, en el hermoso pueblo de Los Nevados, en la excursión del CEC en 2005.

Si existe ese más allá en el que no creías, quiero imaginarte rodeado de la naturaleza que tanto amaste y recorriste con pasión de montañero: los Andes venezolanos, el Camino de Santiago, los llanos, el Roraima, y un Ávila siempre verde y primaveral.

¡Hasta luego, compañero!

martes, 8 de enero de 2008

Domingo de Reyes en el Pico Oriental








Esta es una de esas excursiones típicas del CEC que nadie se debe perder.

El primer domingo del año –que en el 2008 cayó Día de Reyes- siempre subimos al Pico Oriental. La idea es conmemorar el primer ascenso serio, verificado e histórico a la Silla de Caracas, efectuado en similar fecha allá por el año 1.800 y que tuvo como protagonistas a Alexander Von Humboldt y Aimeé Bonpland.

En aquella época fue toda una hazaña y hoy... bueno, hoy es una simple excursión que de todos modos requiere resistencia física y entusiasmo para un ascenso constante de aproximadamente 4 horitas. Con la grata compañía de los panas del CEC se hicieron cortas.

jueves, 3 de enero de 2008

Año Nuevo en Aguirre

















A unos cuantos kilómetros de los calores valencianos hay un pueblo de templada temperatura que ofrece a sus visitantes no sólo las bondades de su clima sino los frutos de la laboriosidad de su amable gente: miel, artesanía, cuarzo y posadas donde encontrar tranquilidad.

Sosiego (palabra extraña en estos días) es un esquivo estado del alma para cualquier caraqueño. Pero en la Hacienda La Concepción me fue posible recuperarlo por unos días, gracias a los cuidados que brinda el Dr. Efraín Hoffman, su atenta familia y el dinámico equipo de su Spa.

Despedimos el Año Viejo y recibimos al Nuevo con nuevos y viejos amigos, al ritmo de la parranda del pueblo.

¡Una receta infalible para recargar las energías!

miércoles, 2 de enero de 2008

Reencuentro decembrino




El 2007 fue un año que pasó demasiado rápido, como una tormenta arrolladora que trajo cada mes, cada semana y a veces, cada día, toda clase de dificultades y cambios inesperados. En los últimos 6 meses me dejé llevar por el temporal. Pero lentamente, justo a finales de diciembre, las aguas volvieron a su cauce y fue el momento adecuado para el reencuentro con mis amigas Níyume, Ivelisse y Eloísa.

Prometimos entre brindis y brindis regalarnos más tiempo en el 2008 para compartir lecturas y proyectos con el Grupo Literario Hierbabuena (¡como lo bautizó Josein!). ¿Cumpliremos?... I hope so!

En las fotos, las pichonas de escritoras y Eloísa y su combo.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Los juegos de Nieves Montero


Ya había escuchado sobre este joven narrador y he seguido su blog con interés, (http://cuestiondemetodo.blogspot.com), pero fue sólo hace poco que leí algunos de sus libros: Juegos de Perdón (cuentos); Últimos Juegos y Pies de Barro, (novelas).

El dicho que afirma: “lo bueno si breve, dos veces bueno” se cumple en el estilo limpio, desprovisto de adornos innecesarios, y al mismo tiempo muy natural, orgánico de estas narraciones.

Jesús Nieves Montero, en sus brevísimas novelas (no más de 80 páginas) y cuentos, no permite nunca al lector aburrirse o desviarse del nudo central de sus historias. La lectura te atrapa y uno sabe que llegará a un final sorprendente, como sacado del sombrero de copa de este aprendiz de mago.

Sus obras se consiguen a través de comala.com o en algunas librerías y ferias. Búscalas, vale la pena leerlo y releerlo.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Almuerzo Navideño del CEC







Otra vez fue en Galipán el tradicional almuerzo navideño del Centro Excursionista Caracas (CEC). En esta ocasión, el restaurante elegido: Horno, Leña y Pan, con una vista envidiable de los cultivos de la zona, que a ratos las nubes se empeñaban en ocultarnos.

Veteranos y jóvenes, caras nuevas y otras más experimentadas se dejaron ver y sentir. Un grupo de aproximadamente 50 excursionistas con muchos kilómetros de bagaje en las montañas venezolanas (y unas cuantas del exterior) nos dimos cita en el Ávila, pero esta vez no con ánimo deportivo, sino con el objetivo de compartir y disfrutar de un excelente menú navideño, abundantemente regado por sangría y vinos diversos.

En el almuerzo hubo muchas razones para brindar: el éxito de las excursiones del año 2007, el próximo viaje a los volcanes de México y la elección de la nueva junta directiva, donde repite el veterano Hans como presidente, Héctor es el nuevo Vice, Maria Eugenia se estrena como directora de Relaciones Públicas y Manuel fue elegido por aclamación director de Excursiones. También se realizó el tradicional Concurso de Fotografía.

Se comió, se bebió, se cantó; alguien hasta se lanzó a declamar atrevidos versos, fue una tarde inolvidable con el telón de fondo del Mar Caribe. Cerca del ocaso, la neblina se fue despejando para dejarnos ver en el horizonte el Picacho de Galipán: la mejor de las despedidas.

lunes, 3 de diciembre de 2007

¡Gracias!


domingo, 18 de noviembre de 2007

Otra vez Caracas Nike Corre 10 km



El pasado domingo 11 de noviembre fue la tercera edición de esta carrera, ya legendaria en el circuito de corredores.

Como siempre, la estrategia de mercadeo funcionó como el mecanismo de un reloj bien aceitado. La promoción, la entrega de la franela con tecnología "dry fit”, la organización de todo el evento fluyó sin problemas. Este año la ruta varió imprimiéndole mayores retos a los participantes al incluir unas cuantas subidas.

A la hora señalada, bajo unas leves nubes que nunca se trocaron en lluvia, unos 7 mil corredores aceptamos el reto. La marea azul cubrió las avenidas Francisco de Miranda y Libertador. Nuevamente sentimos el viento en nuestros rostros, la adrenalina a millón y esa alegría difícil de explicar a quienes no corren.

Correr es un acto sublime, instintivo, que nos recuerda nuestra naturaleza animal y al mismo tiempo, enaltece el espíritu. Es al mismo tiempo demostración de fuerza, locura, estrategia y euforia.

Correr es ser libre y ser libre es ser feliz.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Un amor celta


Para Níyume y Josein



Afuera el viento silba con lamentos de los antiguos:
Conin, Cassivellaunos, Boudicca
lloran las derrotas de sus hijos

Pero en las pallozas
habita la lumbre buena
de los cuerpos que se juntan
para gozar y conjurar el miedo

Truenos afuera,
relámpagos adentro
y otro ciclo que se cumple:
vida, muerte, resurrección y vida.

Amor de colosos que siguen la ruta
del mapa estampado en el cielo

Céltica, S. XXI